Archivo de la categoría "Mascotas"

Mascotas con pinta

Lunes, 22 de Junio de 2009
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Esta es una nueva serie de competencias conducida por su anfitrión es Jai Rodriguez, que pone a prueba a doce de los peluqueros caninos más creativos y laboriosos de EE.UU., tanto aficionados como profesionales. La serie los lleva a Los íngeles y pone su energí­a a prueba en una competencia por obtener el tí­tulo de estilista supremo a la vez que transforman a algunos de los perros más desaliñados. Los jueces son la doctora Karen Halligan, Xavier Santiago y Joey Villani, y pondrán a correr a los participantes cada semana para ver si sus conocimientos les sirven para convertir a los perritos más desarreglados en canes orgullosos y dignos de ganar una competencia. Pero el interesante proceso dará frutos cuando uno de los competidores sea corononado como el mejor.
Estrena el 1º de julio en Animal Planet

Mascotas ancianas y familias de vacaciones

Miércoles, 26 de Diciembre de 2007
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Al llegar el tiempo en donde muchas familias se trasladan por vacaciones o visitan a sus seres queridos, el manejo de las mascotas ancianas genera dudas e inquietudes, ya que presentan caracterí­sticas especiales con respecto a los cachorros y las mascotas más jóvenes.
Si no es posible o resulta cómodo su traslado es prudente dejar al animal anciano en su propio hábitat, ya que al estrés por la separación de sus dueños sumarí­amos el de los cambios en su ambiente.
Sobre todo en el caso de los felinos, quienes tienen una estructura cerebral que los hace excelentes en la caza por su forma de percibir sutiles cambios en su espacio fí­sico, en donde cualquier modificación del mismo también puede ser una fuente de incomodidad y temor. Tanto la ansiedad por la separación de sus dueños como las situaciones en donde los felinos ancianos deben ser internados o pensionados son conocidos desencadenantes de la anorexia e inapetencia (ausencia o disminución del apetito) de origen comportamental (a causa de alteraciones en su conducta).
Es aconsejable que en ausencia de sus dueños el animal sea atendido por alguien conocido, que le brinde afecto y respete sus costumbres en lo que concierne a lugares de descanso y hábitos de alimentación, sitio, utensilios, horarios y alimento. A diferencia de lo que muchos dueños interpretan huma-nizando a sus mascotas, la misma comida, acompañada de abundante agua fresca, en iguales circunstancias (lugar, hora, comederos, etc.) si es aceptada por el animal y es nutricionalmente correcta, no solo «no lo aburre» sino que es un factor decisivo en su salud y equilibrio emocional.
Los cambios bruscos en la dieta no solo pueden ser causas de estrés sino también de alteraciones gastrointestinales.
En el caso de que deba ser dejado en un pensionado, el mismo debe ser de reconocido y comprobable trato afectuoso y considerado, resultando menos traumático trasladar al animal con sus artí­culos de uso cotidiano (jaula de transporte, cama, platos, bandeja sanitaria, etc.) y alguna prenda usada por su dueño. El sentido del olfato, es de suma importancia en el mundo canino y felino, por lo que los aromas familiares, aunque percibidos en menor grado por los ancianos, les resultan de gran importancia.
Para los que viajan con sus dueños, y no están habituados a los traslados, se debe tener presente la conveniencia de planificar con tiempo. Es beneficioso adaptar al animal a su jaula de transporte (sobre todo a los perros), realizar un chequeo médico previo, conveniente si se pretenden usar sedantes para el mismo (no olvidar que las drogas psicoactivas tienen contraindicaciones en algunas patologí­as y una dosis diferente para cada individuo, que debe conocerse antes del desplazamiento). El certificado sanitario, los refuerzos de vacunas, antiparasitario interno y el uso preventivo de antiparasitarios externos puede estar indicado en algunos viajes. Tener presente el clima, las horas de viaje, la posibilidad de conseguir la dieta habitual de su mascota y las medidas sanitarias de rutina tomadas en el lugar a visitar. Estas recomendacionestornarán más agradables los momentos de viajes y traslados, tanto para Ud. como para sus mascotas.
Disfrutémoslas responsablemente. Hasta la próxima.
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¡Llegaron las Fiestas ! ¿Qué vamos a hacer con nuestros perros ?

Viernes, 21 de Diciembre de 2007

Por Mario Miani.
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Como todos los años pensamos que llegaron demasiado pronto y hablamos de los mismos temas (cémo aumentaron los precios, qué vamos a comer y qué vamos a hacer con nuestros perros ! )

Anualmente los últimos dí­as de diciembre y primeros de enero, nuestros canes se ven más expuestos a sufrir algunos incidentes, tres clásicos de las fiestas  ingestión de cuerpos extraños, intoxicaciones alimenticias y accidentes por temor a los ruidos fuertes (fuegos artificiales).

Tomar pequeñas precauciones puede evitar que sus festejos se vean opacados por la pérdida o el sufrimiento de sus compañeros.

La ingestión de cuerpos extraños, robados por el animal en un descuido u ofrecidos voluntariamente (huesos de pollo, cordero, juguetes, etc.) al igual que las intoxicaciones alimenticias (salsas, grasas, condimentos, chocolates, dulces, etc. ) pueden evitarse asegurando los depósitos de residuos (recipientes de basura con tapa y alejados del piso), manteniendo los alimentos festivos lejos del alcance de sus mascotas (no dejarlos en mesillas “ratonas” y colocarlos en el centro de las mesas altas ) y obviamente pidiendo la colaboración de grandes y chicos, explicándoles que estas conductas descuidadas, aunque parezcan simpaticas, hacia ellas, pueden ocasionar desde malestares gastrointestinales a intervenciones quirúrgicas o poner en riesgo su vida si padecen enfermedades anteriores.  Â

El temor a los ruidos fuertes (fuegos artificiales, disparos, explosiones, tormentas) es una de las causas de conductas destructoras (arañado, mordida, rascado de muebles y paredes) y autotraumatismos (al correr, lanzarse por ventanas, golpearse contra objetos, etc.) que observamos frecuentemente en los perros, su extraordinaria capacidad auditiva (que les permite escuchar sonidos imposibles de detectar al oí­do humano) sumada a la falta de entrenamiento y exposición a los mismos en sus primeras semanas vida (3 a 12 semanas, perí­odo sensible) podrí­a colaborar en la expresión de esta fobia (temor enfermizo).

El pánico que experimentan los lleva a buscar refugio desesperadamente dentro del hogar lanzándose al exterior, lo que motiva extraví­os, accidentes, heridas o traumatismos.

¿Como podemos prevenirlo?

Es aconsejable desde cachorros, la compañí­a del dueño, que les transmita confianza, no lo sobreproteja ni se muestre exaltado por los ruidos, evitando fomentar su ansiedad. Premiarlo si se comporta serenamente, con caricias, palabras de aprobación o algún snack. Si ya son animales jóvenes, adultos o ancianos temerosos, una habitación, sin objetos que puedan romperse con puertas y ventanas cerradas, puede ser un buen lugar para contenerlos. Para disminuir el impacto sonoro podemos colocarles tapones de algodón con vaselina en sus oí­dos (recuerde sacárselos) y encender artefactos que produzcan un rumor conocido para el animal (televisión, radio, ventilador).

Las drogas con efectos psicoactivos que pueden tranquilizarlos y disminuir su excitación en esos casos, deben ser supervisadas por el médico veterinario de acuerdo a cada paciente en particular y duración del tratamiento, ya que existen algunas no recomendadas en caninos geriátricos o contraindicadas en patologí­as especificas.Â

Lo ideal es acompañar el tratamiento médico con una terapia de comportamiento destinada a producir su desensibilización y posterior contracondicionamiento a ese estí­mulo (ruido).

Algunos ancianos a medida que se reduce su capacidad auditiva se verán menos afectados.Â

Disfrutémoslos responsablemente. ¡Hasta la próxima! ¡Felices Fiestas!

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( Hágase un regalo diferente, un compañero incondicional, regálese un perro abandonado )

Mascotas: Geriatrí­a

Martes, 14 de Agosto de 2007

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Signos que deben motivar una consulta.
La pérdida de peso.
Si bien la disminución de la masa muscular es uno de los procesos que caracterizan la vejez (producida por cambios celulares a nivel de la fibra muscular) ésta se produce en forma gradual, no debiendo confundirla con la relacionada a los procesos de enfermedad.
La caí­da marcada del peso es uno de los signos que deben motivar la consulta médica veterinaria. Mejor advertida en los animales de manto corto y de interior, muchas veces requiere la palpación o un baño para descubrirse en los de manto largo que viven fuera de la casa. Los propietarios advierten las señales del adelgazamiento fundamentalmente en la zona de las costillas, dorso o caderas.
Las desparasitaciones rutinarias, tan presentes en los dueños de cachorros, son olvidadas en las mascotas adultas y ancianas.
Estos pacientes pueden presentar al comenzar a enflaquecer su apetito normal, aumentado o disminuido, lo que nos orientará sobre las posibles causas y los estudios complementarios necesarios.
Un mayor apetito en relación a la pérdida de peso, debe plantear en primer lugar en qué condiciones se encuentra con respecto a clima, actividad, refugio y nutrición (los que se ven sometidos a inclemencias climáticas presentan una mayor demanda nutricional, la que sin una apropiada dieta y refugio, disminuirán su condición fí­sica).
En los de interiores que presentan similares condiciones de apetito y peso, se evalúa primero su dieta, para luego efectuar estudios sobre las posibles alteraciones, tanto con pérdida de nutrientes y proteí­nas, como impidiendo una correcta absorción y digestión de los mismos. Sobre los que pierden peso y tienen un apetito disminuido, debe observarse si no presentan dificultades para comer, ya que padeciendo lesiones en la boca o faringe, intentan comer pero no pueden lograrlo con éxito.
En otros casos, no muestran intenciones de comer por que no tienen apetito (anorexia) a causa de la cantidad y gravedad de algunas patologí­as que influyen sobre el deseo de comer en pacientes geriátricos, se aconseja a los propietarios no demorarse en la consulta y realizar una serie de estudios para situar la enfermedad, en primera instancia tratando de no causar mas estrés, incomodarlos con métodos invasivos o trasladándolos si no están habituados.
Por medio de estos exámenes sobre la función y estructura de los órganos, determinamos cuáles y en qué medida están afectados,
para evaluar los pasos a seguir e instaurar el tratamiento más conveniente, de modo de ofrecer al paciente bienestar y una mejor calidad de vida.
Disfrutémoslos responsablemente.